Pese a la creencia de que los Garou no son más que bestias primitivas, lo cierto es que toda organización grupal necesita de un orden que establezca lo permitible y lo inaceptable. La Letanía son preceptos aceptados por los ancianos de la Nación que rigen las normas de conducta y a grosso modo, la forma de vida de todo hombre-lobo. Por desgracia, y pese a que en la Nación Garou no se tolera ninguna clase de transigencia legal con respeto a sus normas, es habitual que haya diferentes interpretaciones entre ancianos, e individuos; entre lo que debe ser y lo que actualmente sucede.
Las Letanías:
· Un Garou no se apareará con otro Garou.
· Combatirás al Wyrm donde more y crie.
· Respertarás el territorio del prójimo.
· Aceptarás una rendición honorable.
· Te someterás al de mayor posición.
· Dejarás la presa al de mayor posición.
· No comerás la carne de los humanos.
· Respetarás a todos los inferiores, pues todos son de Gaia.
· No descorrerás el Velo.
· No permitirás que tu pueblo te atienda en la enfermedad.
· El líder no podrá ser desafiado en tiempos de guerra.
· El líder podrá ser desafiado en tiempos de paz.
· No realizarás ninguna acción que permita la profanación de un Túmulo.
Todas las Letanías están enfocadas a un fin de mutua supervivencia entre los miembros de la Nación Garou, aunque como es evidente el orden jerárquico de las mismas no sea igual para todas las tribus, y a menudo sea ésto la razón de todas las disputas entre garou.
Es la figura del Philodox, la media luna, quien impone orden e intransigencia con respeto a la interpretación de la Letanía. Y sí, intransigencia. Las leyes no siempre gustan; a veces su castigo es duro, inmisericorde y cruel, conlleva a la muerte y a la deshonra ante los Ancestros, pero si hay algo que renombrar, es que la Letanía siempre es jsuticia, fría e imparcial. La ley debe ser aplicada de forma dura sobre los culpables, de forma que aprendan de su error y no se repita en el futuro. La vida en la que entra un hombre-lobo no es un mundo de paz, amor y dicha; es una guerra constante que se arrastra por el camino que lleva a la muerte, la misericordia y la mediación no sirven para guiar a los guerreros. Un ley dura es señal de una Nación fuerte.
O al menos, en su esencia original.
El Philodox, como juez y verdugo, es quien interpreta cada aplicación de las Letanías y sentencia al desgraciado que cometió el error. La visión del Philodox varía en función a la tribu; mientras un Colmillo Plateado aboga por la aplicación estricta de la ley, los Hijos de Gaia prefieren ser más reconciliadores y dar segundas oportunidades; los Roehuesos la reinterpretarán mil veces hasta ponerla de su lado, la Camada de Fenris exigirá una ley marcial y las Furias Negras serán más crueles con los hombres a condenar. La versión varía como lo hace el castigo.
Como todo, el Philodox debe saber escoger la opción más conveniente; ni siquiera las Letanías se libran de la garra política y una mala decisión puede desembocar en enfrentamientos entre tribus, pactos rotos o ejecuciones "ilegales" o decisiones unilaterales irrevocables. Las leyes son un arma de doble filo que todo juez debe considerar no sólo por el bien de la tribu, o el garou... sino también por el bien de la Nación Garou.
Leído, y alguna otra vez que me tocará hacerlo antes de que volvamos a jugar.
ResponderEliminarBueno nena ¿y si incluimos una nueva letanía?.... como "No te dejarás colgada a la manada en día de partida o reunión de café... o alegarás que llegarás tarde para luego no dar señal de vida", creo que deberíamos incluirla en vista de lo acontecido en pasadas reuniones...
ResponderEliminarPorque una cosa es que se sea un poco descastao (como yo) y otra muy distinta es que se rían en mi cara consciente o inconscientemente.... dos veces contando desde año nuevo! Espero hablar contigo Galliard.